El PAN vive un conflicto entre la modernidad y su ideología religiosa
Jueves, Septiembre 12, 2013 - 14:18
Diego Martín Velázquez Caballero, académico de la UAP, es coautor del libro “La visión modernizadora de Manuel Gómez Morín”
México. D.F. Don Manuel Gómez Morín, uno de los principales fundadores del Partido Acción Nacional, fue un humanista de profunda raíz cristiana; pero un católico que no obligaba a los demás a pensar y a hacer como católicos, sino un demócrata, un institucionalista y un hombre que miró de frente al capitalismo, indicó el académico poblano, Diego Martín Velázquez Caballero.
Al presentar en el Palacio Legislativo de San Lázaro su libro: “La visión modernizadora de Manuel Gómez Morín” —que escribió en coautoría con Xóchitl Patricia Campos López—, y acompañado de un grupo de diputados federales del PAN, Diego Martín Velázquez recalcó que ante las problemáticas que enfrenta el México de hoy, es necesario retomar la visión política de Manuel Gómez Morín.
En entrevista con e-consulta, el también profesor de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Puebla, explicó que uno de los propósitos de este libro es que los panistas entiendan y retomen el origen que dio lugar a la creación del Partido Acción Nacional.
—¿Los panistas actuales se han olvidado de la ideología de Manuel Gómez Morín?
—Sí. De hecho vemos que el PAN —como otros institutos políticos— no se ha mantenido en ese carril ideológico que le dio originen.
—¿A qué lo atribuye usted?
—A que llegaron al PAN muchos tránsfugas. Ya en alguna ocasión decían que a esos tránsfugas que venían de otros partidos políticos había que empanizarlos un poquito. Y este trabajo que hicimos sobre la visión de Gómez Morín puede servir para que algunos de estos políticos nuevos en Acción Nacional conozcan de dónde viene su partido, cuáles son sus ideas y cómo se puede construir un mejor México desde allí.
—Uno de los sueños de Manuel Gómez Morín era que el PAN ganara la Presidencia de la República, Acción Nacional lo logró pero sólo se sostuvo dos sexenio, ¿qué le faltó a los panistas en el gobierno federal?
—Eso es algo de lo que estudia esta obra. El Partido Acción Nacional, como dice Carlos Arreola y otros personajes, vive un nudo con la modernidad por el propio origen del PAN; tienen un enorme conflicto. Carlos Arreola le llama: “el miedo a gobernar”. Este conflicto entre modernidad, humanismo tradicional y pensamiento religioso de profunda raigambre cristiana que algunos panistas tienen es lo que genera una parálisis que inhibe ciertos proyectos.
Pero cuando al PAN se le observa como quería Gómez Morín, como un instituto político, como una máquina electoral, como una proyecto de gobierno, no hay ningún problema, porque entonces sí encontramos una derecha que no tiene problemas con la modernidad y que podría acceder al poder nuevamente; sin esos nudos que ocurrieron en el partido durante el sexenio de Vicente Fox y lamentablemente también en parte del sexenio de Felipe Calderón.
—¿Será difícil que el PAN vuelva a ocupar la Presidencia de la República?
—No. Yo creo que en una democracia, aunque sea tan enferma como la nuestra, tenemos tres principales partidos políticos que pueden recuperarse y llegar al poder en cualquier momento. Máxime que aunque el PAN salió de la Presidencia, los gobiernos priístas siguen haciendo lo que los panistas quieren. Desde la década de los 30’s, después del mandato de Lázaro Cárdenas hay un vínculo entre Acción Nacional y el régimen; ese vínculo es el institucionalismo. Es decir que aunque el PAN haya salido del poder, está muy vinculado a él y a la formación de políticas públicas, por lo que en cualquier momento puede recuperar la Presidencia de la República.
—El hecho de que usted escriba sobre este tema y presente el libro ante diputados panistas, ¿significa que usted simpatiza con la ideología de Acción Nacional?
—No. Trato de hacer academia. Lo más importante para una obra académica es que sea socializada y entendida en ámbitos fuera de la universidad y de la academia misma. A veces hay malos entendidos, hay debates, discusiones, pero que contribuyen a encontrar esos canales para que la obra se conozca y eso es lo que más importa. Gómez Morín era universitario y también se enfrentó a esta situación de cómo hacerse entender, cómo lograr hacer convergencia con personas tan distintas. La universidad en nuestro país juega un papel central, un papel muy importante en el desarrollo de ideas, aunque a veces cuesta trabajo socializar y que la gente lo entienda.
Ya durante la durante la presentación del libro, el coordinador del grupo parlamentario del PAN en la Cámara baja, diputado Luis Alberto Villarreal García, destacó que Manuel Gómez Morín dejó huella en todos los mexicanos por el servicio inteligente y en beneficio de la comunidad.
Prueba de ello, dijo, son: el Banco de México, Banco de Crédito Agrícola, Nacional Financiera, Banco de Obras y Servicios Públicos, el Fondo de Cultura Económica, la Ley de Instituciones de Crédito y la Ley Orgánica de la Universidad, “todas iniciativas total o parcialmente suyas, que buscaban que la Revolución Mexicana entrara en lo que se llamó etapa de construcción”.
Por su parte la diputada Mariana Dunyaska García Rojas, colaboradora en la realización de este libro, destacó que “esta es una obra que pone un granito de arena más a la historia del mejor partido de México; del hombre que desde los trece años comenzó a modernizar a este país con su visión distinta. Un hombre que creó instituciones y se enfrentó con todo a un régimen de generales al que no era fácil decirle que las cosas no se estaban haciendo como se debía. Las instituciones que creó Gómez Morín siguen siendo base para que México salga adelante. Gómez Morín dejó legado y vive en cada uno de nosotros”, indicó la diputada panista.